No se sabe cuándo, ni dónde se descubrirá algo sorprendente. A 15 Km de Burgos se encuentra una zona con mucha vegetación llamada la Sierra de Atapuerca. Te preguntarás: ¿Qué es eso? Hace más de 350.000 años un grupo de personas quedaron sepultadas en una cueva, ubicada en la sierra y nadie supo cómo sucedió esto.

Pasaron los años y los primeros descubrimientos arqueológicos surgieron en el siglo XIX. Años de evolución humana estaban sepultados ahí y el origen de la humanidad arrojaba datos impresionantes. La Unesco lo declara en 1991 Patrimonio de la Humanidad por estos hallazgos arqueológicos y paleontológicos.

En la cueva se encuentran los huesos humanos más antiguos de Europa: encontraron a individuos con más de un millón de años. Este descubrimiento supone uno de los hechos más significativos en el área científica. Dentro de este yacimiento se encontraron, en la Sima de los huesos, más de 6.500 fósiles, cantidad significativa de parte del periodo Pleistoceno medio.

Atapuerca representa una fracción importante de nuestra Historia, sin ella no habría registro alguno de la evolución humana. Según la Fundación Atapuerca, en la cueva están acumulados la mayor cantidad de fósiles humanos del mundo. Además, hay más de 28 individuos, hombres y mujeres, y las edades de sus muertes son variadas.

También se pudo comprobar, que por los rasgos anatómicos de estos individuos, su parentesco con los neandertales es muy grande. Otro de los descubrimientos más recientes arroja que, gracias al fósil de un fémur, existe una relación con humanos que vivieron en Siberia, hace aproximadamente 40.000 años.

Uno de los primeros yacimientos en ser excavado fue Sima del Elefante, en él nos encontramos a la especie humana más antigua de Europa Occidental. Los investigadores que trabajan en cada uno de estos yacimientos deben ser muy meticulosos al momento de comenzar su jornada laboral. Una vez recuperadas las piezas, estas se llevan al laboratorio donde se determinará la antigüedad y demás datos relevantes.

La Sierra de Atapuerca en Burgos se ha convertido en una fuente de datos para los investigadores de todo el mundo. Diferentes trabajos universitarios han determinado que algunas de estas especies tenían muchas habilidades con la caza y aplicaban múltiples estrategias para lograrlo.

Las investigaciones alrededor de estos yacimientos ha generado un antes y un después en la historia humana. Los expertos dedican gran parte de su tiempo a investigar más sobre estas especies para que sea del conocimiento público. Con estos descubrimientos salieron a la luz datos del estilo de vida de diferentes individuos, así como de la fauna.

Otros elementos que se pueden observar de las piezas rescatadas son vasijas, cerámicas, jarras entre muchas otras cosas más que nos dejan ver la identidad de estos seres.

La especie humana y su evolución parecen tener sus cimientos en esas cuevas en Burgos. Datos sobre individuos de hace más de 400.000 años se encuentran ahí y en la actualidad eso supone un tesoro arqueológico invaluable. Innumerables trabajos e hipótesis han surgido a partir de este descubrimiento que sin duda marca la historia de la humanidad.